La huelga de los docentes es un hecho. Ya hoy los estudiantes que están en la mañana no movieron un dedo para levantarse temprano y los de la tarde no se bañaron a la hora acostumbrada.
Pero, fuera de representar unos días de descanso, hay que explorar la posibilidad de que el año esté peligrando; los más afectados: los graduandos.
Cuando uno está en 6to año, vienen los gastos de graduación y el cuidado de no estar fracasando para pasar sin problemas. El hecho de una huelga pone todo eso en peligro, además, por supuesto, la entrada a la universidad.
Los docentes no dan su brazo a torcer y el gobierno prácticamente los está ignorando. ¿Creen ustedes que si esto sigue así, el gobierno deba suspender el año y que todo comience de nuevo el otro año?
Mi hermana está en 6to año, no sé exactamente qué representa para ella esta huelga, pero lo que si sé es que no le gusta estar de vacaciones forzosas.
Personalmente creo que los docentes pueden aspirar a un aumento. Pero habría que evaluar qué docentes lo merecen. Aquellos que deben viajar grandes distancias para llegar a sus escuelas (que están a punto de derrumbarse), o aquellos que son trasladados a puntos muy distantes, en las montañas, o aquellos que deben enfrentar a tribus indígenas que tienen sus propias reglas (eso es otro tema).
Los anteriores son ejemplos de docentes que merecerían el aumento. Lo que sí no paso es a la dirigencia y no digo más porque caería en otro tema.
¿Qué pasaría si se materializa la idea de la pregunta anterior? Tiempo que se va no vuelve, ¿pero no sería factible extender el calendario?
Una última pregunta: ¿Estarán los estudiantes que realmente estén preocupados por sus estudios, dispuestos también a ir a las calles a pelear? El gobierno realmente no ha hecho nada por esto, no se reúnen en los colegios con los alumnos.
Sonrían, el mundo ha quedado manco por tanto problema, pero aún tiene un brazo para darnos un buen abrazo.