La visita del presidente de Venezuela ha generado muchas expectativas en cuanto a convertir a Panamá en centro energético para Centroamérica y el norte, entre otras muchas cosas pero lo importante sería a través de estas obras abaratar el precio del combustible, crear empleos y hacer de Panamá un lugar pleno de oportunidades. El señor Chávez como todos sabemos ha sido la piedra en el zapato para la integración comercial sobre el tratado de libre comercio que los EE.UU, querían cerrar con la mayoría de los países de centro y sur América con fecha tope el 2005.
De verdad que hay que esperar y ver si la oferta de Venezuela no cae como muchas otras en saco roto. De verdad sería una lastima, dejar pasar esta oportunidad, para crear fuentes de empleo y alejar la inflación galopante que mantiene los bolsillos y las esperanzas de la clase media y humilde en punto de quiebra y que tiene a los gobernantes de este país con un silencio cómplice. En Panamá privan muchos intereses particulares y poderosos que benefician siempre a unos pocos en perjuicio de las clases populares y más necesitadas, no importa quien gobierne siempre se benefician, siempre como decimos “Quedan en la buena”.
Bueno las condiciones están claramente definidas, en primer lugar la creación de una estatal mixta es cosa que quisiera ver. Bueno todas estas cosas podrían darse si de verdad hubiese la voluntad de los gobernantes, las fuerzas vivas del país han manifestado su opinión, pero esto será muy parecido a las Reformas Fiscales saca plata y las reformas a la CSS. Parece que la ampliación ha nublado los ojos y la razón de los gobernantes que solamente ven los ceros a la derecha, sin lugar a dudas estos dos proyectos la ampliación y la refinería serían un factor determinante para el desarrollo y futuro económico de Panamá, pero hemos evaluado a que costo, todavía hoy desconocemos cuanto aporta el Canal de Panamá al desarrollo nacional y al beneficio de todos los panameños, ese cuento de que los miles de millones que aportará para el beneficio de todos los panameños, ya es canción sonada y aprendida.
Pero cuidado hay que tener en cuanto a los socios que queremos nos acompañen en esta loca y ardua tarea. No olvidemos lo que ha pasado en Bolivia y Ecuador con la OXY, donde el Estado ha prácticamente que expropiar y anular los contratos por los abusos y malos manejos de esta compañía, la OXY empresa que en Panamá ha empezado a mover sus fichas tras la propuesta de Panamá para construir la refinería en el distrito de Barú, no se ha instalado y ya inician los problemas tras el Estado asignarles una concesión de 4 Mil hectáreas para construir la refinería, como muestra de buena fe. No creen que es demasiada tierra o demasiada buena fe? Recordemos que el crecimiento de la OXY en América Latina no ha estado exento de maniobras y arreglos nada pulcros y tras de ellos la presión de los EE.UU.
Señores diputados, pediremos a Dios que los ilumine, cuando en la “Honorable” asamblea de diputados tenga que ser discutidos, debatidos y aprobados estos proyectos, lo hagan por Panamá y el futuro de las próximas generaciones y no por un grupo de panameños, intentemos hacer las cosas bien, vamos a barrer para adentro y no hacia afuera como lo han estado haciendo.