Aunque parezca una contradicción, la elección y posterior juramentación del nuevo defensor del Pueblo, Liborio García Correa, lejos de consensuar la opinión pública, ha creado un ambiente de inconformidad y malestar en grandes sectores de nuestra sociedad. Antes de que pudiese escucharse el eco de su nombre ya salía a la luz un expediente de “violencia doméstica” interpuesto contra el nuevo defensor del Pueblo por su esposa Hilda Moreno ante la Corregiduría de Bella Vista. El, con una frivolidad y prepotencia a toda prueba, desestimó en un principio todas las acusaciones que en su contra se vertieron, restándole importancia a...