A diario llueven los comentarios políticos juzgando al presidente, pero los matices de esos comentarios por lo general son tan extremistas que se desacreditan a sí mismos: o bien dicen que el presidente no ha hecho nada o defienden su gestión a tal punto que pareciera que no viven en Panamá y no se enteran de las miserias que sufrimos en mayor o menor escala los panameños.
Cuando intento hacer un análisis más frío, me parece descubrir que los temas sobre los cuales se está trabajando tienen una repercusión a más largo plazo. Eso me parece bien, pero también logro observar que a fin de favorecer estos temas se descuidan las necesidades ciudadanas inmediatas.
Por ejemplo: De qué vale encontrar una solución a la crisis del seguro social si debido a la situación actual lo más probable es que la mayoría no logre alcanzar la edad de jubilación o completar las cuotas necesarias para disfrutar de ella?
Trabajar por el futuro y olvidar el presente creo que es el principal problema de nuestro mandatario. Se hará necesario que logre lo más pronto posible ese punto de equilibrio tan necesario a fin de evitar una explosión social (incipiente ya dentro de su propio partido) que dé al traste con aquellas cosas buenas que se han podido lograr.