
Hay que pensar
muy bien las cosas antes de actuar, todo empieza como un juego,
parece algo inocente y pasajero, pero luego se convierte en el
motivo de tu única atención y felicidad. |
Ocurre
todos los días, y como a muchas mujeres, incluso las casadas,
puede que te esté costando despedirte definitivamente
de un hombre que pertenece a otra mujer. Seguramente nunca te
mintió, desde el principio te confesó que había
otra mujer en su vida, pero claro, cuando se está enamorada
no es fácil decir adiós.
Pero, ¿tienes derecho a destruir tu hogar y el ajeno por
no saber controlar esos instintos destructivos?
Este tema es muy delicado, pues no se trata de juzgar a nadie,
se trata de prevenir futuros dolores al corazón.
Ya tienes tu vida construida en pareja, tal vez en matrimonio...
pero llega la rutina. Se acaba la ilusión de pareja dejando
paso a la monotonía, la soledad y el vacío en sus
vidas. Buscan llenar esos vacíos con cualquier cosa, pero
nada es suficiente. Siempre quieren más y lo prohibido,
lo que se esconde es lo que más atrae, y caen en el juego
de la aventura sin saber que ese juego les puede llevar por mal
camino, porque parece que tienen todo bajo control, pero no es
así, al corazón no se le manda, él sólo
se enamora y punto.
A tu lado tienes al hombre que prometiste fidelidad, y no muy
lejos, ¿hay otro hombre con quien tienes otra relación?
¿Realmente crees que cambiará tu vida con él?
No lo creo, volver a caminar por los caminos que ya caminaste
no es avanzar, es retroceder. Aunque en este momento sientas
muchas emociones nuevas y muchas nuevas ganas de vivir, al final
del camino terminará siendo lo mismo, lo que vives actualmente.
¿Por qué habría de ser diferente con tu
amante? Son parejas con un compromiso, y nadie puede ser feliz
siendo la causa de destrucción de otro hogar, ¡no
a ese precio!
Hay que pensar muy bien las cosas antes de actuar, todo empieza
como un juego, parece algo inocente y pasajero, pero luego se
convierte en el motivo de tu única atención y felicidad.
Créeme que a la larga o a la corta, todas las parejas
terminan igual, y no es aburrimiento, sólo que no sabemos
disfrutar de las cosas que Dios nos regala de gratis. ¿Por
qué tienes que poner tu felicidad en manos de otra persona?
Sé valiente y enfrenta esas situaciones, sal de ese círculo
vicioso y pon todo de tu parte para que vuelva el amor y la ilusión
por esa persona que un día fue todo para ti, que es preferible
retirarse a tiempo y con decoro.
Puede que así sientas que se te va la vida, pero muchas
son las mujeres que caminan por la vida con muletillas, pero
contentas de no haber causado daño. El tiempo es tu mejor
aliado y siempre hace lo suyo, quizás no logres olvidarle,
pero al ver lo que te rodea, si has sido fuerte e íntegra
sentirás paz dentro de tu corazón.
Vale la pena ver crecer a tus hijos junto a su padre que es tu
marido.
La
autora es psicóloga clínica y sexóloga
gemiliani@cableonda.net |