¡Estamos tarde! Los canales de televisión debieron haber implementado el servicio de intérpretes de lengua de señas en su programación desde el 2007, pero en Panamá los intérpretes escasean, quienes estudiaron lo hicieron fuera del país porque aquí no existe una carrera establecida.
sie7e@epasa.com


POR: ENEDELKIS MAGALLÓN D. (enedelkis.magallon@epasa.com)
FOTOS: CARLOS A. CASTRO


NOTA SIE7E
Cuando las manos hablan...

 sumario


La seña que muestra la intérprete Ana Teresa Guevara significa: "Te amo". Ana estudió lengua de señas en un seminario en Washington.

¡No se está cumpliendo con la ley! A pesar de que es una obligación que se estipula en la Ley 42, todavía existen canales de televisión panameña que no presentan dentro de su programación, intérpretes de lengua de señas.

Este servicio debe ser de manera continua y no solo en los noticieros del mediodía, como se está haciendo.

Desde julio del 2007, Panamá aprobó la "Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad" adoptada por la ONU donde se establecía que nuestro país ofrecería intérpretes profesionales de la lengua de señas para facilitar el acceso de la información a todos los sordos.

Esta norma no se ha cumplido en su totalidad, al igual que muchas otras que tienen que ver con la accesibilidad del discapacitado en su entorno físico y urbanístico.

La interpretación de lengua de señas en la televisión panameña comenzó a finales de los años 90 en transmisiones de misas dominicales.

Después, el programa "Tu Canal al día", de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), siguió con la idea.

Fue en el 2005 cuando un canal logra colocar de manera permanente un intérprete en pantalla, estamos hablando de FETV, Canal 5.

Incluso, este último es el único en la actualidad que presenta a un intérprete en cobertura temporal en la mayoría de sus programaciones, nos manifiesta Vilma Barba, Gerente de Pantalla de dicho canal.

Para interpretar en televisión se necesita de una persona con mucha experiencia, que domine un vocabulario amplio y que conozca de técnicas.

En televisión es difícil debido a lo variable de su audiencia, nos cuenta Ana Teresa Guevara, intérprete desde hace 12 años.

Ella estudió en Washington y labora en la actualidad en el Instituto de Habilitación Especial (IPHE).

Dicta también el único diplomado en lengua de señas que existe en Panamá, específicamente en la Universidad de las Américas (UDELAS), ya que no hay una licenciatura en ninguna de nuestras universidades.

El intérprete de televisión es ya una prioridad, y su importancia es tal, que por primera vez el año pasado, la Teletón lo presentó durante toda su transmisión.

Normas para interpretar
Los intérpretes de lengua de señas en televisión están sujetos a las siguientes indicaciones:

  • Deben utilizar vestimenta de color negro, sin diseños.
  • El cabello no debe caer sobre su rostro; preferiblemente recogido.
  • No pueden utilizar ninguna prenda que tenga brillo. Nada de relojes, pulseras ni aretes llamativos.
  • El fondo donde se presente debe ser de un solo color, usualmente azul marino. Tampoco debe ser llamativo.

En la Corte y en los hospitales
Pero en Panamá no solo hay intérpretes para la televisión, también los hay en el ámbito legal y médico.

Nuestra entrevistada se dedica desde hace 5 años a la parte legal.

El sistema de justicia panameño no es muy amigable con los discapacitados, según nos explica.

"Me han tocado casos de sordos que fueron arrestados y nunca se les informó sobre sus derechos.

Tres días después de su arresto, me llaman a mí para que él pueda declarar. El sistema legal tiene muchas faltas, no se respetan sus derechos quizás por desconocerlos", señala.

Ser intérprete legal es una profesión arriesgada.

Ana Teresa corre el riesgo de ser arrestada, si llegara a traducir falsos testimonios.

"Por eso es que solo somos 4 personas trabajando porque ante una falta podemos quedar presos por 5 años", agrega.

Nuestra entrevistada también trabaja en la parte médica.

"Me ha tocado el caso de que una persona sorda me pidió que estuviera presente en una operación. Estuve ahí explicándole qué estaban haciendo los doctores.

Después de aplicada la anestesia me mantuve en la sala. Cuando despertó el paciente, le expliqué todo lo que había ocurrido..."

Comprendiendo a un sordo
Si bien es cierto el lenguaje de un sordo no es como el idioma español o inglés, se acortan las frases y se va a lo específico.

Un ejemplo de frase puede ser: la casa es azul, pero a un sordo solo se le dice: casa azul.

Semáforos sonoros no los han activado
SENADIS es testigo de que muchas de las construcciones, edificios, aceras, baños públicos, vías y plazas de nuestro país no se encuentran conforme a las normas de diseño que responden a los requisitos físicos y requerimientos mínimos necesarios para ser usados por personas con discapacidad como lo estipula la Ley 42.

No hay semáforos peatonales con dispositivos auditivos para garantizar que no haya riesgo alguno.

La Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) tiene destinados unos 13 semáforos, pero de nada sirve si en la actualidad no se encuentran funcionando.

Como si fuera poco, tampoco se cumple con un teléfono de texto dentro de cualquier edificio que tenga cuatro o más teléfonos públicos, que también determina la Ley.

Se conoció que este tipo de teléfonos lo presentó algunos años una telefonía local, llevaba el nombre de "TTY" y contiene texto donde el sordo escribe y pasa a un operador el cual lo traduce en voz al destinatario.

Lamentablemente, por ser un servicio muy costoso nunca se implementó.

Como no escucha, posee escaso vocabulario, por lo que la información llega reducida.

No conoce de nuevos términos, por lo que la información que se le transmite por televisión es necesaria, ya que es una fuente de nuevos conocimientos.

"Existen palabras que no entienden, por ejemplo: globalización; lo que hago es que le deletreo la palabra mediante el alfabeto y explico en qué consiste, mientras sigo escuchando lo que continúa, una vez explicado el término de globalización, reanudo con la otra información que seguía", señala Ana Teresa.

Es toda una habilidad, una destreza de grandes proporciones la que realizan 20 intérpretes más en todo el país, una cantidad bastante baja.

Una profesión mal pagada
En Estados Unidos, un intérprete puede llegar a ganar 80 dólares la hora.

En Panamá, Ana Teresa solo recibe un salario base de la institución a la cual pertenece (IPHE).

Las chicas que aparecen en televisión ganan unos 25 balboas la hora.

Estas personas solo pueden realizar su trabajo en una duración no mayor de 35 minutos. El trabajo es agotante tanto física como mentalmente.

En ese maravilloso mundo de señas y traducciones, conocimos también a Elia Palma, la primera intérprete panameña.

Estudió la carrera en Pensylvania, Estados Unidos, gracias a una beca obtenida por la Embajada de Estados Unidos.

Trabaja al igual que Ana Teresa en la parte legal, puede llegar a detectar lo que un detective de la DIJ no puede, pero también asiste en los hospitales.

Lee expedientes y los interpreta, está presente en la reconstrucción del caso, explica al paciente qué le aplicará el doctor ante una cirugía o qué exámenes le realizarán.

Elia trabaja en el Departamento de desarrollo y fortalecimiento asociativo de la Secretaría Nacional de Discapacitados (SENADIS).

Recuerda que las personas con discapacidad tienen derecho al acceso, en igualdad de oportunidades, a la cultura, al deporte, a la información y a la comunicación. Para ello, deben realizarse las adecuaciones de modo que estos servicios sean accesibles y utilizables.

Es aquí donde los intérpretes ganan protagonismo y su trabajo se valoriza, lastimosamente solo contamos con pocos, ojalá fueran más, porque no solo son los sordos, sino los familiares, amigos y compañeros de trabajo que se encuentran a su alrededor y que para poder incluirlos como debe ser, necesitan de esta admirable labor.

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