POR: ADIEL BONILLA (adiel.bonilla@epasa.com) FOTOS:CARLOS A. CASTRO |
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Son las mujeres menos corruptas que los hombres? Sí. Un informe de "Desarrollo Humano sobre Corrupción", de Redes HDR (del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo), señala que "efectivamente, se observa un número mucho menor de mujeres corruptas que de hombres". Y aunque en diversos estudios regionales y nacionales la mujer sale mejor librada que el hombre cuando se somete a la balanza de la justicia o medición de corrupción, hay quienes consideran esto sólo un mito... Explican su postura apoyándose en la falacia de los números: Las mujeres ocupan menos cargos de poder. Es decir, podría ser -simplemente- que las damas tienen menos oportunidades de caer en corrupción que los hombres. De heroínas a víctimas "Es importante ver la acción de las mujeres a favor de la transparencia, porque tradicionalmente han estado excluidas de los espacios de poder y de decisión... las mujeres actuamos desde un sentido más práctico para aplicar los cambios necesarios", apunta en un informe María José Lubertino, del Instituto contra la Discriminación la Xenofobia y el Racismo. Las líderes de movimientos en procura de los derechos de la mujer son conscientes de que, aunque las damas son menos corruptas que los caballeros (si en realidad es así), jactarse de esto no tiene mayor provecho y se convierte en una especie de "orgullo sin sentido". En lugar de ello, es más útil instar al cambio social y denunciar que "la corrupción afecta desproporcionalmente a las mujeres", como afirma Magdalena Sepúlveda, del Consejo Internacional para el Estudio de los Derechos Humanos (con sede en Ginebra, Suiza). De hecho, los índices de todo el mundo indican que las mujeres tienen menos acceso a la educación, a los bienes productivos y oportunidades de superación. Entonces, el dinero que se lleva la corrupción ya no será invertido en mejorar los servicios sociales, afectando directamente al grupo de los que menos oportunidades de desarrollo tienen... dentro de ellos, la mujer. ¿Qué se está haciendo? En el caso de Panamá, en los últimos años se ha incrementado el interés por fortalecer estos espacios. Actualmente, existen al menos 16 instancias que se ocupan del tema, como el Consejo Nacional de Transparencia, Fundación Pro Víctimas del Crimen, Frente Nacional contra la Corrupción, Comisión de Justicia y Paz, Unión de Ciudadanas de Panamá, entre otras. Y, como dato a destacar, hay un buen porcentaje de mujeres al frente de estas organizaciones. Revista SIE7E conversó con algunas de ellas para conocer sus convicciones y propuestas con respecto a la corrupción con perspectiva de género. Saskia Noriega La Ing. Saskia Noriega es líder fundadora del Foro de Mujeres en contra de la Corrupción (de la Red Internacional de Género y Corrupción). "Hoy se habla mucho sobre corrupción, pero en Panamá el concepto específico de "género y corrupción" aún no está inserto. Estamos luchando porque se considere en todas las esferas activas de la sociedad", confirmó Saskia. Gloria Young Gloria Young es una conocida activista. Actualmente es Presidenta de la Asociación de Parlamentarias y ex Parlamentarias de la República de Panamá, y Directora del Centro de Estudios y Competencias en género del Instituto para la Consolidación de la Democracia. Es también política y escritora, pero sobre todo una mujer dispuesta a someter al debate público sus posturas. "Simplemente no me puedo callar ante lo que considero injusto", afirma. Destaca que en un estudio reciente de Naciones Unidas, Panamá está en el número 110, de cerca de 200 países que se analizaron, en cuanto a la participación de mujeres en puestos de decisión. Gloria manifiesta que esto significa que no se está cumpliendo el porcentaje mínimo que exige la ley (30%) ni en la Asamblea de Diputados (donde solo el 10% son mujeres); ni en el Gabinete (13%); ni al frente de las instituciones gubernamentales (menos del 20%). "¿Las mujeres son menos corruptas? ¡Sí! Pero cabe esta reflexión: si hubiera mayoría de mujeres en cargos políticos importantes, ¿las estadísticas seguirían a favor de nosotras?". Duna Salamín Sostiene que incluso a la mujer profesional le toca hoy trabajar para colaborar con las finanzas del hogar, pero al llegar a casa sigue trabajando, y eso -por lo general- no ocurre con los hombres. "¡Las mujeres tenemos que despertar del letargo! Hay que combatir estos patrones de educación, porque después se ven reflejados en otras esferas sociales", dice Duna, quien es empresaria, tiene una fundación, pero también es esposa, madre y ama de casa. Además, es la Secretaria General de una agrupación de damas que lucha desde el año pasado contra la corrupción en forma de machismo y discriminación de género: no las reconocen como miembros regulares en el Club Activo 20-30, por ser mujeres. Así lo resume Duna Salamín: "Las mujeres somos menos corruptas, porque tenemos algo que se denomina "compromiso", y nos interesamos al 100% en lo que hacemos. Por eso, nosotras no vamos a claudicar en la lucha contra el machismo de los señores del Club 20-30... lo suyo es una abierta violación a la ley y a los derechos humanos. Magaly Castillo "Sin embargo, no estamos inmunes a este mal social", advierte. Insta a las mujeres panameñas que logran llegar a puestos importantes dentro del aparato gubernamental, a que reflejen una forma distinta de hacer política. "No podemos repetir los mismos patrones que asumen los políticos tradicionales". Al final, Magaly Castillo aboga por una participación equitativa de hombres y mujeres. "Yo creo que la lucha contra la corrupción es un tema de todos y todas". Angélica Maytín Pero es consciente de que en Panamá hace falta mayor participación femenina en la prevención de este flagelo. "Cuando comenzamos nuestra labor en 1996, éramos muy pocas las mujeres dedicadas a este tema, y el panorama no ha variado mucho, seguimos siendo las mismas de siempre". ¡Claro!, hay riesgos y se recibe ataques de todo tipo, por lo que hay que tener "temple de acero para no desistir", dice Castillo. En el caso particular de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana, ésta lleva 15 años trabajando en el tema, siendo la primera ONG en Panamá en dedicarse con exclusividad a la prevención de la corrupción. "Siempre que en el país se generan situaciones tensas o de abusos de poder, nuestra organización sale en defensa de la institucionalidad", dice Maytín, ¡pero advierte!: "No buscamos cogobernar, sólo aspiramos a vivir en el país que nos merecemos, en el que no sólo valga nuestro voto, sino nuestra voz... que la democracia ciudadana sea una realidad no una utopía". Alma Montenegro de Fletcher Actualmente, Alma Montenegro de Fletcher colabora "ad honorem" en el Centro de Políticas y Transparencia de la Universidad de Panamá. Considera que la "estructura cultural" es la que sigue incidiendo en contra de la mujer. Por lo cual, mientras sigamos siendo una sociedad machista, las mujeres sufrirán los embates de la corrupción en todas sus manifestaciones. Como educadora (que también lo es), Alma Montenegro de Fletcher dice que la corrupción ha afectado sensiblemente la educación escolar. Tristemente -señala- cada vez se enseñan menos valores; y la corrupción se ha transformado en un fenómeno debilitador de la educación. ¡Por lo que urge volver al rescate de los valores! Mejor Gobierno con mujeres ¡Denuncia la corrupción!
Frente Nacional contra la Corrupción (Tel.: 226-1478). Denuncias anónimas
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