Con su espátula y pinceles ha logrado plasmar sobre tela las historias que cuentan los rostros femeninos: Una invitación para que el espectador "escuche" a través del arte visual pictórico.
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POR: ABDIEL BONILLA [abdiel.bonilla@epasa.com]
FOTOS: SAMUEL TABASH / EFE


ARTE
Inspirada en el silencio expresivo de la mujer

 sumario


La belleza natural pareciera no compaginar con lo que demuestran las modelos de pasarela, reinas de belleza y las ricas y famosas artistas de cine.

Basta con dar un rápido vistazo a la obra de Miriam Vallarino, para advertir su fascinación por el rostro femenino. Una mirada más detallada deja de manifiesto su dominio de la espátula a la hora de captar y transmitir emociones y sentimiento.

Una conexión silenciosa entre la artista que crea y el espectador que interpreta.

El título de su más reciente muestra lo describe perfectamente: "Silencio expresivo". Una colección de 33 obras de estilo figurativo, que se pueden apreciar actualmente en la Galería Arlene Lachman.

Me encanta el lenguaje de los gestos... aún sin palabras, comunican muchas sentimientos y sensaciones.

"La figura humanan, particularmente la mujer y su rostro, son mi fuente de inspiración", dice la pintora panameña, quien muestra el cuerpo humano con énfasis en el dibujo y el uso de una paleta de colores con marcada influencia expresionista.

¿Por qué el rostro de la mujer? "Me identifico con ellos, me producen empatía y, al mismo tiempo, me fascina explotar todas las posibilidades que rodean a sus expresiones faciales".

Aunque reconoce que la mujer de raza negra es su modelo favorito porque "son hermosas y coloridas", Miriam pinta una gama racial completa: rostros latinos, asiáticos y anglosajones, siempre destacando el lenguaje del cuerpo humano y sus gestos.

De Familia
Curiosamente su estilo característico surgió por influencia familiar. Recuerda que fue su esposo Raúl quien la impulsó a que siguiera este camino, cuando pintaba camisetas para sus hijas (quienes fueron sus primeras modelos).

"Al inicio me pareció complicado, pero lo tomé como un reto". asegura.

Su formación académica, en El Salvador, Argentina y Panamá, le han ofrecido un soporte sólido; la influencia del maestro Carlos González Palomino, la impulsó a que se "soltara", en busca de un estilo propio.

Lo colorido de su obra representa el cálido ambiente panameño, donde actualmente reside y continúa estudios; y la variedad de sus rostros "a espátula" son una oda a la belleza femenina: cada uno tiene una historia que contar.

Reunidos al son del tambor
Los rítmicos y pegajosos sonidos del tambor panameño estarán representados en el primer "Gran duelo del tambor", que se realizará en junio en Puerto Rico.

Se escogió la localidad de Loíza (famosa por la tradición musical de sus pobladores, en su mayoría afrodescendientes).

El festival pretende convertirse en una vitrina multicolor que muestre la variada tradición musical y cultural. Han sido invitados expertos tamboreros de Puerto Rico, República Dominicana, Cuba, Brasil y Panamá.

El tambor, sobre todo el de cuña, representa un importante elemento dentro del folclor regional.

"Usualmente no se le da el sitial que merece, pero el tambor, dentro de nuestra música tradicional, es importantísimo y ha sido la base para el desarrollo de diversos géneros musicales", asegura Ricaurte Villarreal, una autoridad nacional en materia de tambores.

Este instrumento de raíz africana ha logrado calar también en la música clásica, jazz, rock y ritmos latinos.

El conocido percusionista panameño, Camilo Azuquita, estará presente en el "Gran duelo del tambor".

 



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