
María
Terrientes de Benavides, una dama en un cargo tradicionalmente
ejercido por caballeros. |
Madre, amiga,
esposa y profesional al servicio de todos. Su trabajo y su familia
lo son todo para ella. Trabajar como docente universitaria la
llena plenamente de orgullo y ser decana la convierte en la primera
mujer al mando de un puesto ocupado tradicionalmente por hombres.
María Terrientes de Benavides, decana de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad de Panamá, tomó
la batuta de lo que llama su segundo hogar hace dos años
y hoy día puede ver los logros que todos han hecho por
sacar adelante dicha unidad académica.
"Fue una propuesta que tuve que pensar varios días,
pero acepté, gracias al apoyo que recibí de mi
familia y de todos los docentes universitarios", dijo Terrientes.
Pero ¿cómo se llega a ocupar un cargo que sólo
había sido desempeñado por colegas del sexo masculino?
No fue fácil, según ella misma comenta, ya que
desde que fue parte de la casa de Méndez Pereira, deseó
y trabajó por ayudar a su querida facultad.
"Los docentes de esta facultad se acercaron para proponerme
que fuera candidata al decanato y fue difícil, pero me
sentí honrada y dije sí", agregó la
decana.
Sus inicios
Desde su tiempo como estudiante de la Facultad de Arquitectura,
y gracias a sus excelentes calificaciones, empezó a laborar
como ayudante, luego pasó al cargo de técnica de
laboratorio.
Con el pasar del tiempo, y debido a su buen desempeño
laboral, siguió escalando posiciones que la llevaron a
ser asistente, secretaria administrativa y docente universitaria.
Antes de llegar a ser la titular del decanato, fue directora
de la carrera de dibujo arquitectónico, del curso de reforzamiento
por 6 años y del departamento de técnica.
Su fuerza:
la familia
Su familia siempre la ha respaldado, aun en el reto de postularse
como decana, un puesto que requiere de tiempo y dedicación.
Epifanio Benavides, su esposo desde hace 21 años, le brinda
apoyo incondicional; además, el hecho de ser arquitecto
como ella, les hace comunicarse en el mismo lenguaje.
Él se enorgullece de sus triunfos, lo que es su más
importante reconocimiento. De la misma manera, sus hijos, María
Mercedes, de 17 años, estudiante de Medicina de la Universidad
de Panamá, y el pequeño Aldo, de 9 años,
y quien estudia en el Colegio Javier, son un gran apoyo.
Aunque el soporte de su familia es lo primordial, la decana Terrientes
no puede dejar de mencionar la colaboración de los docentes
universitarios, quienes le propusieron su candidatura, siempre
la han respaldado en todas las decisiones.
El trabajo
Desde que llegó a la Facultad de Arquitectura se propuso
mejorar la estructura estudiantil, en el campo físico
y educacional, sin importar tener que saltar las barreras que
se atravesaran en el camino. Hoy día, y luego de dos
años de trabajo continuo y de un horario entregado al
servicio de la Universidad de Panamá, los cambios se vislumbran
desde el primer momento que se visitan las instalaciones.
"Las condiciones físicas, la especialización
de la carrera, los conocimientos y herramientas de punta son
fundamentales en un centro de estudios, ya que es lo que le da
a los estudiantes y docentes el impulso para seguir adelante",
indicó la docente.
Pero la decana no se limita únicamente a adecuar el entorno
y las condiciones de la infraestructura, también está
luchando por la transformación de los planes de estudio
tan necesaria en un mundo globalizado.
Asimismo, trabaja en la creación de la nueva carrera de
diseño de modas, ya que en el período de matrícula
que pasó fueron muchas las personas que llamaron para
saber si la facultad tenía esta carrera.
Y como si fuera poco el trabajo que desempeña de 7: 00
a.m. a 8:00 p.m., la decana ha hecho, junto con todo la familia
de la facultad, proyectos que ya se pueden apreciar.
El pasado 15 de agosto se develó el busto de Pedrarias
Dávila, en el Centro de Visitantes de Panamá Viejo,
un trabajo muy bien acabado y que le da al país algo más
de su historia, que tanto se necesita.
La arquitecta de profesión, quien tiene una maestría
en gestión ambiental y un postgrado en docencia superior,
no se detiene en buscar lo mejor por la unidad académica
que la vio crecer y desarrollarse profesionalmente y que hoy
día ella dirige. |