
Retinopatía
quiere decir enfermedad de la retina. En la etapa temprana,
los cambios en el ojo son leves y por lo general el paciente
no tiene síntomas. Los cambios más frecuentes son
disminución del calibre de las arterias de la retina,
hemorragias y exudados, que por lo general se resuelven con el
tratamiento antihipertensivo eficaz. |
La hipertensión
arterial o presión alta es una enfermedad
crónica producida por diferentes causas, entre las cuales
se encuentra el aumento sostenido de la presión arterial,
ya sea sistólica, diastólica o de ambas.
En más del 90% de los casos se desconoce su causa, por
lo cual se le conoce en Medicina como hipertensión arterial
esencial. Esta comienza en forma insidiosa y se mantiene latente
entre los 20 y 40 años antes de que aparezcan sus complicaciones.
La hipertensión esencial tiene una fuerte tendencia familiar
y parece ser transmitida genéticamente en forma dominante.
La hipertensión ocasiona daños en distintos órganos
(cerebro, corazón, riñones, etc.), incluyendo los
ojos, y es la principal causa de la arteriosclerosis (endurecimiento
de las arterias). La falta de elasticidad de las arterias ocasiona
problemas circulatorios que llevan al deterioro de los órganos.
Las alteraciones de la retina del ojo se conocen como retinopatía
hipertensiva.
¿Qué es la retinopatía hipertensiva?
Retinopatía quiere decir enfermedad de la retina. En la
etapa temprana, los cambios en el ojo son leves y por lo general
el paciente no tiene síntomas. Los cambios más
frecuentes son disminución del calibre de las arterias
de la retina, hemorragias y exudados, que por lo general se resuelven
con el tratamiento antihipertensivo eficaz. Sin embargo, a medida
que se agravan estas lesiones, pueden afectar la mácula
o el nervio óptico de manera irreversible.
En la siguiente figura (Fig.3) se observa una retina normal en
comparación con una que tiene daños retinianos
causados por la hipertensión en la figura 2.
El examen del fondo ocular (oftalmoscopia) nos sirve para detectar
si hay alteraciones en los vasos sanguíneos de la retina,
lo cual nos informa del grado del daño causado por el
proceso en los otros vasos y órganos del cuerpo. El grado
de las lesiones en la retina (retinopatía) se clasifica
en una escala del I a IV. En el grado I, la lesión puede
ser leve y, por lo tanto, asintomática. Por lo general
no es detectada. La retinopatía grado IV implica inflamación
del nervio óptico y del centro visual de la retina (mácula),
lo cual puede ocasionar disminución severa en la visión.
En aquellos casos en el que el diagnóstico ya ha se ha
confirmado, los hallazgos en la retinopatía hipertensiva
son muy importantes para evaluar y predecir la posibilidad de
un accidente cerebro-vascular (ACV) y de su mortalidad, independientemente
de los valores de la presión u otros factores de riesgo.
La oftalmoscopia directa se lleva a cabo con un oftalmoscopio
(aparato manual con una luz interna) con el que se mira a través
de la pupila, para poder observar la retina (Fig. 4). En los
casos de retinopatía hipertensiva, el médico puede
ver la presencia de un estrechamiento de los vasos sanguíneos,
exudado excesivo o hemorragias, que son los signos tempranos
de la enfermedad. Sin embargo, un estudio realizado en los Estados
Unidos demostró que el examen del fondo del ojo efectuado
por los médicos generales e internistas resultó
ser poco confiable en los pacientes con hipertensión
leve, que solo presentan cambios ligeros en la retina. Por lo
tanto, es de suma importancia el examen del fondo ocular (con
la pupila dilatada) por un oftalmólogo o especialista
en retina.
Conclusiones
La hipertensión arterial no siempre se acompaña
de molestias o síntomas, por lo que es importante su medición
periódica para descubrirla. Ocasionalmente se presentan
dolor de cabeza, mareos y palpitaciones que a menudo son los
síntomas que llevan al paciente a consultar a su médico.
Es un problema bastante serio y común, muchas veces no
se detecta y no siempre es fácil de controlar. Frecuentemente
se da abandono del tratamiento y, como consecuencia, la aparición
de graves complicaciones como la retinopatía, que puede
llevar a la ceguera.
Al doctor Arcacha se le puede contactar en Retinólogos
Asociados al 223-1970 y 265-1262 o en el sitio web: www.retinapanama.com. |