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Los
defensores de las hipótesis relacionadas con lo paranormal
señalan que el cerebro es complejo y que sólo se
usa un 10% de su capacidad. Aseguran que con el resto de ese
poder mental podríamos leer el pensamiento, realizar sanaciones
a nosotros mismos y a los demás, realizar viajes astrales
y hasta tener conciencias de existencias anteriores.
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Era un día
normal, como tantos; ella daba un paseo y disfrutaba de la fresca
brisa de primavera, una estación y un frescor que no existía
en su país de origen. Se detuvo frente a un vasto campo
de tulipanes y súbitamente pensó: yo ya he estado
aquí.
Físicamente eso era imposible, porque nunca antes había
visitado ese lugar, sólo se trataba de una experiencia
"déjà vu".
El "déjà vu" es la sensación
de haber vivido o presenciado antes una situación que
sucede en el presente. Ocho de cada diez personas la han tenido.
El término fue acuñado en las postrimerías
del siglo XIX por el síquico francés Emile Boirac.
Su significado literal es "ya visto".
Boirac habló del "déjà vu" en
su obra "L'Avenir des Sciences Psychiques" (El futuro
de las ciencias síquicas). No obstante, otros entendidos
no consideran que la manera como se nombró el fenómeno
sea la más acertada. Ellos opinan que "déjà
vecu" (ya vivido) hubiera sido mejor.
La singularidad del "déjà vu" es que
a pesar de la familiaridad que se siente hacia una situación
o espacio físico, no se puede recordar cuándo y
cómo fue por más esfuerzos que se hagan. De allí
se aferran los hombres y mujeres de ciencia para demeritar el
fenómeno.
Argumentos
científicos
Después de años de investigación, los estudiosos
tienen diferentes teorías acerca de las posibles causas
del "déjà vu".
En su libro "La experiencia del ´deja vu´: ensayos
en psicología cognitiva", el profesor Alan S. Brown,
de la Southern Methodist University de Texas, Estados Unidos,
señala las teorías más recientes.
El psicólogo las reúne en 4 grupos. El primero
contiene la hipótesis del "doble procesamiento".
De acuerdo con éste, la memoria posee dos "canales"
diferentes, uno para recuperar la información y otro de
"familiaridad". Entonces el "déjà
vu" ocurre cuando se activa el de "familiaridad",
mas no el que recobra la información.
Otra explicación apunta a fallas neurológicas,
que se sustentan en las experiencias "déjà
vu" que tienen las personas epilépticas, instantes
antes de una crisis, y en la afirmación de sus defensores
quienes dicen que con la aplicación de cargas eléctricas
bajas también se puede producir.
El tercer enunciado indica que el fenómeno es desencadenado
por algo que hemos visto o imaginado antes, ya sea en nuestra
experiencia, en obras literarias o en la televisión o
el cine.
De esta manera, ese recuerdo "se cuela" en el presente
como un "déjà vu".
La cuarta explicación es la de la "doble percepción"
que se define como una breve interrupción del proceso
normal de percepción de la realidad que ocasiona que
algo aparezca conocido cuando en realidad no lo es.
Brown cree en esta última hipótesis y en la actualidad
realiza investigaciones que demuestren su veracidad.
La más compleja de las hipótesis, manejada por
otros científicos, tiene relación con la teoría
de la relatividad de Albert Einstein.
Según ésta, el "déjà vu"
es un salto de la barrera del tiempo, las personas simplemente
avanzan y retroceden en su propia historia.
Individuos más susceptibles
El "déjà vu" es una experiencia muy común
(del 70 al 80% de las personas lo experimentan); sin embargo,
hay algunas que son más propensas a ser experimentadas
constantemente.
De sus numerosas investigaciones sobre el tema, el profesor Alan
Brown concluyó que los seres humanos de mentalidad o tendencia
progresistas, y los que han cursado una educación superior,
tienen "déjà vu" con frecuencia
Por su parte, otros estudios sostienen que los pacientes con
patologías como epilepsia, esquizofrenia y ansiedad;
las personas con baja capacidad de atención, las
muy cansadas o estresadas, son la mayoría de quienes tienen
la impresión de lo "ya vivido".
Ello lo explican en base a que en momentos de poca concentración
cerebral, el subconsciente capta una experiencia antes que el
yo consciente, almacenándola en la memoria; entonces cuando
está ocurriendo el yo consciente identifica como un recuerdo,
algo que tiene un brevísimo tiempo en la memoria.
Misticismo
y dones psíquicos
Todos los estudios y explicaciones científicas no son
más que palabrería inútil para los que aseguran
que el "déjà vu" es una manifestación
de vidas pasadas, metafísica, clarividencia y dones desconocidos.
Los defensores de las hipótesis relacionadas con lo paranormal
señalan que el cerebro es complejo y que sólo se
usa un 10% de su capacidad. Aseguran que con el resto de ese
poder mental podríamos leer el pensamiento, realizar sanaciones
a nosotros mismos y a los demás, realizar viajes astrales
y hasta tener conciencias de existencias anteriores.
Lo estremecedor y vívido del "déjà
vu" hace que sea tierra fértil para teorías
poco ortodoxas.
La más aceptada dentro de las explicaciones populares
es la de la reencarnación. En el paso de una vida
a otra no se tiene conciencia de lo que ocurrió, no obstante,
el "déjà vu" sería algo así
como "flashes" o recuerdos breves.
Sea como fuere y viniera de donde viniera, ese "juro que
esto ya lo había vivido" conocido estribillo del
cantante y compositor Franco de Vita, es una experiencia que
nos deja perplejos.
Sin embargo, luego de los argumentos de estudiosos y empíricos,
podremos elegir qué significado darle.
La enciclopedia Wikipedia enuncia otros fenómenos similares
al "déjà vu". Estos son:
"Déjà vécu": la sensación
de "haber pasado previamente" por una experiencia.
"Jamais vu" (nunca visto): es no recordar explícitamente
haber visto algo antes. Se sabe que ha sucedido antes, pero
la experiencia resulta extraña.
"Presque vu" (casi visto): es casi recordar algo, pero
sin llegar a hacerlo. Éste es el sentimiento de tenerlo
"en la punta de la lengua".
"Déjà visité" (ya visitado): es
el enigmático conocimiento de un lugar nuevo. Es como
encontrar el camino por una ciudad o lugar nuevo sabiendo al
mismo tiempo que no puede ser posible. Se atribuye a los sueños,
la reencarnación y también al viaje extracorporal
como explicaciones a este fenómeno.
"Déjà senti" (ya sentido): sentir algo
nuevamente. A diferencia del "déjà vu"
y el "déjà vécu", que implican
precognición, éste se refiere específicamente
al sentimiento mental. Algunos epilépticos del lóbulo
temporal pueden experimentarlo.
"Déjà eprouvé" (ya experimentado). |