
En sus naves
se reciben y procesan 65 millones de kilos de uva que producirán
los mostos que serán distribuidos a las diferentes bodegas
del Grupo Freixenet.
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San Sadurní
dAnoia, municipio ubicado en el Alto Penedés, es
sin discusión, la capital del cava español. Bajo
su suelo se encuentra una maraña de túneles en
los que se arruman millones de botellas de cava pertenecientes
a más de 80 bodegas que elaboran el 90% de la producción
de cava de toda España. Una de estas bodegas es Segura
Viudas, ubicada en Torrelavit, en las afueras de San Sadurní.
Gracias a la diligencia de Mario Cucalón, de Varela Hermanos
Premium Store, representantes en Panamá de Segura Viudas,
fui atendido a cuerpo de rey. Temprano en la mañana, fue
a recogerme en Barcelona, Toni Doménech Pujol, del Departamento
de Relaciones Públicas de Segura Viudas. Durante el viaje
hasta San Sadurní, me contó que la bodega se construyó
en una antigua masía (finca campestre) conocida como Mas
dAranyó y luego Clos Juvencia, en la que existe
una torre de vigilancia del siglo XI, llamada Torre Galimany.
Luego, en 1950, esta finca es comprada por el industrial catalán
Manuel Segura Viudas, quien construyó la bodega siguiendo
estándares innovadores para la época y que representó
la tecnología de punta del momento, al extremo fue modelo
a seguir por posteriores productores. Inicialmente Segura Viudas
se dedicó a producir vinos y cavas para abastecer a otras
bodegas hasta que en 1959 decidió crear su marca y sale
al mercado en 1961 con un cava Segura Viudas. Posteriormente
fue adquirida por el Grupo Rumasa y luego de la expropiación
gubernamental y posterior subasta, fue adquirida por el consorcio
Freixenet.
En sus naves se reciben y procesan 65 millones de kilos de uva
que producirán los mostos que serán distribuidos
a las diferentes bodegas del Grupo Freixenet.
Después del recorrido por las instalaciones, fuimos al
salón preparado para la cata, donde nos esperaba Gloria
Collell Puig, gerente de Producción de la empresa.
Tuve la oportunidad de disfrutar de vinos reposados de la línea
Viña Heredad, en sus cupages de variedad blanca de Xarel-lo,
Parellada y Mcabeo; rosada de Garnacha, Cariñena y Tempranillo
y el tinto de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot. Todos
agradables frescos y jóvenes.
Ya en materia, pasamos a los vinos espumosos entre los que probé
los Segura Viudas Brut Vintage, mezcla de Parellada y Macabeo
y el Segura Viudas Brut Reserva de Parellada, Xarel-lo y Macabeo.
Ambos son delicados caldos, frescos, bien elaborados con agradable
aroma a bollería y burbujas finas y persistentes. Y para
terminar, me ofrecieron el clásico cava de la firma, el
Segura Viudas Reserva Heredad. Éste es un cava elaborado
con caldos de las mejores añadas y de las variedades Macabeo
y Parellada. De gran aroma frutal y buen equilibrio en boca,
donde se percibe perfectamente balanceado lo agridulce de su
mezcla. Viene en una elegante botella de forma cónica,
en la que resalta el "pewter" del escudo de la familia
y la orla con racimos de uvas de la base, por sobre el verde
oscuro del cristal, creando un envaso digno del espumoso vino
que contiene y de la más encumbrada mesa.
Terminada mi visita, Gloria y Toni me obsequiaron con una botella
del cava Torre Galimany, mezcla de Parellada, Xarel-lo y Macabeo.
Aunque todavía no ha llegado a Panamá, de él
les comentaré cuando lo descorche.
(anibalvc@cwpanama.net) |