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Actualizado a las 6:38
p.m. (hora de Panamá)
Panamá celebra jubilosamente
el final de la presencia de EU
Panamá
AP
Ni el mal tiempo, ni las diferencias políticas pudieron
opacar un acto ansiosamente esperado por los panameñas
desde hace dos décadas: el traspaso de Estados Unidos
del canal a Panamá.
Cientos de globos con los colores azul, rojo y blanco de la
bandera panameña fueron lanzados al aire justo cuando
un gigantesco reloj digital marcó el mediodía,
la hora que puso final al control estadounidense sobre la estratégica
vía marítima, inaugurada en 1914 e interpretada
como un vestigio colonialista.
Ignorando el protocolo, cientos de panameños subieron
por la colina en cuya cumbre se encuentra el edificio administrativo
del canal en donde la presidente Mireya Moscoso izó la
bandera nacional, que por primera vez en casi un siglo ondeó
sola, sin la compañía de la de Estados Unidos.
La incesante lluvia que cayó en la hora no deslució
la celebración de sabor netamente panameño, desde
consignas nacionalistas hasta las tonadas de música folclórica
y tropical.
En medio del delirio de uno de los momentos más importantes
en la historia del país, el evento igualmente reflejó
las contradicciones de los panameños frente a sus relaciones
con Estados Unidos.
Cuando una manifestación de colegiales panameños
llegó al lugar, los policías en vano trataron de
impedirles el paso.
Los estudiantes del colegio secundario Instituto Nacional
rindieron homenaje a sus compañeros que en 1964 se enfrentaron
con militares estadounidense dejando un saldo de 23 panameños
muertos.
El motivo de la refriega fue el reclamo de izar la bandera
panameña al lado de la norteamericana en un escuela secundaria
de Estados Unidos, que cerró en junio.
Ese episodio causó que Panamá rompiese relaciones
diplomáticas con Estados Unidos y virtualmente puso en
marcha el proceso que terminó en la salida de las tropas
norteamericanas y su jurisdicción en el canal.
"Ya no habrá ninguna bandera extranjera en nuestro
territorio", dijo Candelario Rodríguez, un campesino
de 65 años. "Por primera vez, nos sentimos verdaderamente
soberanos".
Para los "zonians", los ciudadanos estadounidenses
que nacieron y se criaron en la Zona del Canal, la franja en
las riberas de la vía donde Estados Unidos ejerció
control, el día tuvo ribetes melancólicos.
"Sabíamos que este día iba a llegar, pero
es muy triste saber que todo acabó", declaró
Llori Gibson, una ama d casa de 43 años, cuyo esposo trabaja
como piloto con la agencia independiente que maneja el canal.
"Creo que la mayoría de los panameños no
querían esto. Pero Panamá siempre será nuestra
casa", subrayó.
LA POLITICA
NO ESTUVO ALEJADA DEL ACTO
Seguidores del opositor Partido Revolucionario Democrático
abuchearon la parte del discurso pronunciado por Moscoso que
aludió a su difunto esposo Arnulfo Arias, tres veces presidente,
y aplaudieron cuando mencionó al también fallecido
líder militar Omar Torrijos.
Torrijos suscribió en 1977 con el presidente estadounidense
Jimmy Carter los tratados que estipularon la salida de los norteamericanos.
Pero Torrijos fue uno de los cabecillas del golpe de estado que
depuso a Arias.
MOSCOSO ECHO
A UN LADO LAS DIFERENCIAS POLITICAS
Los panameños deben "entender que con absoluta independencia
de la función temporal de ser gobierno u oposición,
el tema del canal tiene que ser tratado como tema de estado,
libre de toda pasión e interés político. |