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Conflictos étnicos,
desastres
naturales marcan el último año de un Año
violento

Redacción
El Panamá América
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El siglo más cruento de la historia tuvo
su un digno final: un año de conflictos étnicos
brutales y desastres naturales que obligaron a las naciones más
afortunadas a emprender torpes intentos de ayuda. Cientos de
miles de civiles desarraigados de Kosovo, Timor Oriental y Chechenia,
huyeron de las armas modernas y odios antiguos. |
La paz
y la democracia lograron algunos progresos notables. Finalizó
una guerra civil brutal en Sierra Leona. Nigeria salió
de 15 años de gobierno militar. Indonesia realizó
su primera elección libre en 30 años y en Irlanda
del Norte los partidos enfrentados formaron una coalición
protestante-católica en la que comparten el poder primera
vez. Sin embargo los desastres naturales terminaron con la vida
de miles de personas. |
Los terremotos causaron 18.000 muertes en
Turquía, 3.600 en Taiwan, Colombia y Grecia. Un ciclón
mató a 10.000 personas y dejó a 2,5 millones sin
techo en la costa oriental de la India.
En síntesis, fue un año apropiado
para que la organización Médicos sin Fronteras
ganara el premio Nobel de la paz.
El trauma mayor para Occidente fue Kosovo.
Una vez más, un gobernante obstinado, el presidente yugoslavo
Slobodan Milosevic, pudo causar estragos y ejercer la opresión.
Milosevic fue el primer líder en
funciones acusado ante un tribunal internacional. Pero al igual
que Saddam Hussein después de la guerra del Golfo Pérsico,
conservó el poder a pesar de 78 días de bombardeos
que devastaron Yugoslavia y pusieron a prueba la solidaridad
de la OTAN.
La mayoría de los 850.000 albaneses
expulsados de Kosovo por los serbios pudieron regresar a su tierra.
Pero también ingresaron 45.000 efectivos de las fuerzas
de paz para proteger a los pocos serbios que decidieron quedarse.
Como sucedió en Kosovo, la comunidad
internacional vaciló antes de responder a la violencia
desatada en Timor Oriental por fieras milicias indonesias ante
un plebiscito a favor de la independencia. Cuando por fin llegó
una fuerza de paz encabezada por australianos, cientos de miles
de personas habían huido de sus hogares.
En Chechenia, los intensos ataques rusos
dirigidos ostensiblemente contra rebeldes islámicos desplazaron
a multitudes de civiles. Los gobiernos occidentales deploraron
los bombardeos y enviaron ayuda humanitaria, pero en esta crisis
nadie habló seriamente de una intervención extranjera.
Mientras tanto, en Africa, se libraban
guerras menos publicitadas en Angola, el Congo, Sudán
y la frontera entre Etiopía y Eritrea. Nelson Mandela
pasó la presidencia de Sudáfrica a su sucesor Thabo
Mbeki junto con una serie de graves problemas económicos
y políticos.
En el Medio Oriente, los electores israelíes
echaron al belicista primer ministro Benjamin Netanyahu. El nuevo
gobierno de Ehud Barak reanudó las conversaciones de paz
con Siria y avanzó hacia un acuerdo con los palestinos.
Dos reyes moderados de la región,
Hussein de Jordania y Hassan de Marruecos, murieron y cada uno
dejó en su trono a un hijo que se ganó rápidamente
el afecto del pueblo.
El subcontinente asiático fue estremecido
por un golpe militar en Pakistán y los combates entre
la India y Pakistán.
Los desastres naturales tuvieron algunas
consecuencias prometedoras. Grecia depuso su antigua amistad
para ofrecer ayuda a Turquía tras el devastador terremoto
del 17 de agosto. Turquía devolvió el gesto cuando
un temblor remeció Atenas el 6 de setiembre.
Kathleen Newland, especialista en refugiados
en la Fundación Carnegie por la Paz Internacional, dijo
que las naciones y las agencias de socorro respondían
con eficacia creciente a las crisis lejanas. Pero los aspectos
políticos de la intervención humanitaria constituyen
un problema complejo.
EU tuvo malas relaciones con China debido
al presunto espionaje nuclear de Pekín y el bombardeo
accidental de la embajada china en Belgrado. En un aspecto se
alivió la tensión cuando los dos países
acordaron las condiciones de ingreso de China a la Organización
Mundial de Comercio.
China fue uno de los países disgustados
cuando el Senado de EU se negó a ratificar el Tratado
de Proscripción de Pruebas Nucleares. Pekín se
unió a Moscú para fustigar el plan de EU de crear
un escudo para protegerse de misiles nucleares.
El desastre atacó en muchas formas:
la caída del avión de EgyptAir frente a la costa
del estado norteamericano de
Massachusetts que mató a 217 personas.
Una extraña maldición pareció caer sobre
los Alpes: 50 muertos en Francia y otros tantos en Austra por
aludes; 20 muertos en Francia al caer un teleférico; 45
muertos en un gran incendio en el túnel del Monte Blanco
entre Francia e Italia.
Dos viajeros audaces que partieron de los
Alpes suizos fueron bendecidos por la suerte. Bertrand Piccard
y Brian Jones se convirtieron en los primeros aviadores en circunavegar
el mundo en un globo aerostático.
Debajo de nosotros no reinaba el
paraíso. Había guerras, sufrimientos de todo tipo
y por eso tuvimos que preguntarnos por qué teníamos
el derecho de sentirnos tan felices, dijo Piccard.Hay
lugar de sobra en la Tierra para realizar un destino más
armonioso. |