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Hechos
lamentables

Redacción
El Panamá América
Hay hechos en los que el hombre tiene la capacidad
de poderlos evitar, pero hay otros en que el destino, la suerte,
un detonante o circunstancias fuera de nuestro control nos dejan
profundas huellas y cambian su rumbo.
Las
tragedias ocurren en los momentos que menos las esperamos. La
pérdida de un ser querido por un desastre natural o por
un accidente crea en los allegados un profundo sentimiento de
dolor y vacío que en las estadísticas representa
un número más.
A principios de año, incendios,
mortales accidentes de tránsito e inundaciones, se dieron
en diferentes puntos de la ciudad capital y del interior del
país.
En el corregimiento de Santa Ana, en Plaza
Amador, un incendio dejó a 1,500 damnificados, un desaparecido
y tres bomberos heridos.
En Panamá Viejo, producto de las
fuertes lluvias varias familias quedaron afectadas cuando sus
viviendas perdieron techos, árboles fueron derribados
y varias viviendas afectadas por el nivel de las aguas.
En Veraguas, un trágico accidente
trajo luto a varios hogares el 25 de marzo. En la gráfica
se observa a un hombre decapitado.
La velocidad, el descuido y las fuerzas
de la naturaleza, fueron algunas de las causas de hechos trágicos
en 1999. |
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La
velocidad, el descuido y las fuerzas de la naturaleza, fueron
algunas de las causas de hechos trágicos en 1999.
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