|
Desorganización en
el proceso de matrícula

Carlos Vargas
El Panamá América
La aglomeración de los padres de familia
en los centros educativos de la capital desde la media noche
del 17 de enero pasado, no se trata de la apertura un curso para
adultos si no del drama que se vive todos los años con
el inicio del proceso de matrícula para los estudiantes
de séptimos (primer año) y décimos grados
( IV años) de las escuelas públicas.
Empujones, gritos y desesperación
se vivieron desde tempranas horas del lunes pasado en los principales
centros educativos de la capital cuando miles de padres de familia
acudieron en busca de un cupo para sus hijos y muchos se vieron
sorprendidos cuando por medio de una tómbola se decidía
la asignación de la jornada, matutina o vespertina a la
que debería asistir su acudido.
No obstante, este mismo drama
viven los padres de familia todos los años cuando se inicia
el período de matrículas en las escuelas públicas,
a pesar de que la organización del proceso se hace con
tres meses de anticipación.
La presidenta de la Comisión
de Matrícula de la Región de Panamá Centro
del Ministerio de Educación, prof. Zuleika de Fernández,
señaló que no fue por falta de organización
la situación que se vivió en las escuelas públicas
si no que la misma obedece a lo que ocurre todos los años:
la gran demanda de padres de familia que sólo quieren
matricular a sus hijos en cuatro escuelas, el Instituto Nacional,
el Fermín Naudeau, el Instituto América y el José
Dolores Moscote.
Fernández manifestó
que la mayoría de los padres de familia de los 8,500 estudiantes
de Panamá Centro que cursarán séptimo grado
( Primer año de secundaria), quieren matricular a sus
hijos en esas cuatro escuelas, las cuales no tienen los cupos
suficientes para atender la creciente demanda.
"No es por falta de educadores,
escuelas ni por que faltan aulas si no que los padres de familia
sólo quieren cuatro escuelas para matricular a sus hijos
mientras hay cientos de cupos en otras", agregó la
funcionaria del Ministerio de Educación.
Indicó que tanto el Instituto
Nacional, Fermín Naudeau, América y el José
Dolores Moscote sólo tienen cupos para 490 estudiantes
cada uno, lo que arroja un aproximado de 2,000 cupos para una
demanda de 8,500 estudiantes.
El Instituto Nacional cuenta
con once Primeros Años, el Fermín Naudeau con 14,
el José Dolores Moscote con 14 y el Instituto América
con 14, lo que suma una cifra aproximada de unos 2,000 alumnos
sólo para este nivel.
La educadora responsabilizó
a los padres de familia de la situación vivida en el proceso
de matrícula porque no respetaron la asignación
de cupos por escuela que realizó desde el año pasado
la Comisión de Matrícula a cada estudiante que
iba para séptimo grado, de acuerdo con el área
geográfica donde reside.
Fernández explicó
que desde el mes de octubre los directores de escuelas primarias
se reunieron con los de escuelas secundaria a fin de evaluar
la demanda de estudiantes que asistirían a séptimo
grado y en atención a ello a cada estudiante se le asignó
un cupo en la escuela más cercana al lugar de su residencia.
Pero lo que sucedió este
año y sucede todos los años, agregó la educadora,
es que los padres de familia no respetan el cupo que se le asigna
a sus hijos en la escuela respectiva porque quieren a matricularlos
en el colegio que ellos han preferido, pasando por alto la decisión
del Ministerio de Educación.
Apuntó que los padres
de familia que más han incumplido la decisión del
Ministerio de Educación son los que provienen de la Región
Escolar de San Miguelito, "puesto que en ese distrito no
cuentan con un Instituto Nacional, un Instituto América,
un José Dolores Moscote ni un Fermín Naudeau".
La funcionaria señaló
que la Comisión de Matrícula en cumplimiento a
las disposiciones que obligan a otorgar cupos para estudiantes
de otras regiones escolares, otorgó 1069 cupos para estudiantes
de San Miguelito, a parte de que los directores del Instituto
Nacional, Fermín Naudeau, América y José
Dolores Moscote dieron cupos a estudiantes de ese distrito.
Destacó que igual situación
se vive con los padres de familia de estudiantes provenientes
de Tocumen donde los colegios existentes, como el Jeptha B.Duncan
no tiene capacidad ante la creciente población estudiantil
en ese sector.
Fernández manifestó
que la situación en Tocumen es de "suma gravedad"
por lo que pidió a los padres de familia que tomen conciencia
de ello y matriculen a sus hijos en un centro escolar cercano
al lugar de su residencia.
Señaló que existe
el resuelto 1277 del 22 de octubre de 1997 por medio del cual
se establece el procedimiento para la matrícula en los
centros oficiales del país y el documento explica que
cuando las solicitudes de matrícula superan la capacidad
del centro educativo, el director del plantel, coordinadamente
con el director regional de educación deben decidir los
mecanismos para solucionar el problema, los cuales podrán
darse dentro del marco de la construcción de nuevas aulas
hasta la reubicación a otro plantel accesible al lugar
residencial del estudiante.
De acuerdo a la presidenta de
la Comisión de Matrícula, este mismo resuelto establece
que los estudiantes de cuadro de honor de las escuelas primarias
y secundarias del país tienen preferencia para adquirir
un cupo en cualquiera escuela del país, cantidad que también
supera la demanda de los colegios porque todos quieren asistir
a las cuatro escuelas con mayor demanda.
Apuntó que el resuelto
además establece que la solicitud de matrícula
será aprobada por el director del plantel, siguiendo los
siguientes criterios en orden de prelación: los estudiantes
del mismo centro educativo, los estudiantes repitientes del centro
educativo, los estudiantes egresados del VI grado de las escuelas
primarias que integran el centro de educación básica
general, los estudiantes de los centros educativos geográficamente
cercanos y los estudiantes hijos de funcionarios del centro educativo
cuyos padres o acudientes por razones de trabajo, así
lo soliciten.
En cuanto a la práctica
de tómbolas en el proceso de matrícula, la funcionaria
manifestó que la misma es legal para asignar de la manera
más honesta el turno a que asistirá el estudiante.
Manifestó que el uso de
la tómbola surge por que los padres de familia, en su
mayoría, quieren que sus hijos vayan en el turno de la
mañana y si se dejase a elección de los acudientes
"habría que eliminar la jornada vespertina"
en las escuelas oficiales.
Fernández no observa muchos
detalles que corregir en el proceso de matrícula en las
escuelas oficiales, puesto que según ella, no se trata
de fallas en la organización del proceso si no que el
problema radica en la falta de conciencia de los padres de familia
que no quieren respetar la decisión del Ministerio de
Educación cuando le otorga el cupo al estudiante una vez
recibe su diploma de sexto grado o primer ciclo, desde diciembre,
para que en enero el acudiente sólo vaya a pagar la suma
de dinero indicada por el colegio en concepto de matrícula.
PADRES DE
FAMILIA OPINAN
Marcos Muñoz,
representante de los padres de familia de escuela secundaria
ante la Junta Regional de Educación manifestó que
la situación vivida en el proceso de matrícula
obedece a la falta de escuelas en las regiones del país.
En contraste con lo que señala
la presidenta de la Comisión de Matricula, el dirigente
de los padres de familia indicó que los diferentes gobiernos
no han tomado en consideración el aumento de la población
escolar en los últimos 10 años y ha pasado mucho
tiempo sin que en la capital se construya un "buen colegio".
Culpó también de
la situación a los promotores de los proyectos de vivienda
de Arraiján y Tocumen puesto que construyen miles de casas
y pretenden que los nuevos residentes asistan a la "escuelita"
de la comunidad que no tiene la capacidad para atender la demanda
estudiantil.
PROFESORES
Los profesores comparten
la opinión del Ministerio de Educación de que el
desorden en el proceso de matrícula proviene de los padres
de familia que pretenden matricular a sus hijos en las escuelas
tradicionales.
El secretario general de la Asociación
de Profesores de la República de Panamá, José
García, manifestó que el problema principal del
proceso de matrícula radica en los padres de familia que
sólo quieren que sus hijos asistan a ciertas escuelas
por el renombre de que gozan.
Indicó que es necesario
que los padres de familia tomen conciencia de la situación
puesto que los planes de estudios son iguales en todos los centros
educativos del país y es un engaño pelearse un
cupo en un colegio por su cierto renombre ya que cuando el estudiante
tiene deseo de aprender asiste a cualquier centro educativo. |