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Edificios históricos
del interior

Corresponsales
El Panamá América
No sólo la capital del país se puede
admirar hermosos edificios históricos, también
en las provincias del interior encontramos inmuebles que nos
dejan ver los años pasados cuando todo era muy diferente.
Casas y edificios que sobreviven al pasar del tiempo y son la
muestra viviente de las épocas que vivieron nuestros antepasados.
A continuación un recuento
de algunos edificios importantes ubicados en el interior.
COCLE
El edificio más antiguo
de la provincia de Coclé corresponde al lugar donde funcionó
la primera Escuela de Varones, en Penonomé.
El plantel recibió el
nombre de Don Simeón Conte mediante el decreto ejecutivo
112 de 1926, cuando el presidente de la República Roberto
Chiari dio la orden debido a la valiosa contribución que
hizo Conte a la educación panameña.
En este edificio posteriormente
funcionó el Consejo Provincial de Coordinación
de Coclé, en la década del 50; también fue
la sede de la Dirección Provincial de Educación
y la Alcaldía.
Luego fue cuna de la DIGEDECOM
y más recientemente del Ministerio de la Juventud, la
Mujer, la Niñez y la Familia y las oficinas del grupo
Teen Challenger, organismo que lucha contra el consumo de drogas.
Actualmente el lugar está
en reparación por orden de la Alcaldía de Penonomé
y debe ser reparado con urgencia para que no se pierda la legendaria
estructura que ha albergado gran cantidad de entidades públicas.
COLON
El edificio más antiguo
de esta provincia es la Maison Blanche o Mansión Blanca,
construido entre 1910 y 1920, según la obra "El Colón
de Ayer", del profesor Max Salabarría Patiño.
La enorme estructura de tres
niveles se encuentra ubicada en la esquina de la Calle 5ta. Avenida
Bolívar y aún permanece en pie, a pesar del deterioro
de sus paredes, piso, escaleras y techos.
Max Salabarrría en su
recopilación histórica señala que en la
planta baja de este edificio funcionaba una mueblería
con el mismo nombre (Maison Blanche), donde se vendieron las
primeras estufas de kerosén en la provincia colonense,
las que desplazaron a los fogones de carbón.
El inmueble albergaba en el primer
piso la oficina del doctor Ernesto Jaramillo Aviles y la clínica
del dentista Weed.
Maison Blanche era ocupado por
familias de alto nivel económico, y en su momento fue
uno de los edificios más altos de la época.
CHIRIQUI
La torre a un costado de la Iglesia
de San José de David, ubicada en el Barrio Bolívar,
se ha mantenido de pie desde el siglo XIX, según datos
encontrados en el libro "Historia de la Ciudad de David"
de Alberto Osorio Osorio y otros autores, y esta íntimamente
ligado con la evolución de esta ciudad y de la provincia
de Chiriquí.
El texto citado, señala
que la ermita existió hasta el año 1837, en que
se construyó la Iglesia de San José.
La construcción de la
Iglesia, en primera instancia, fue de "quincha" o de
tierra apisonada con refuerzos de bejuco y madera sobre horcones
con techos de tejas del país.
La torre que está al lado
de la Iglesia, es de piedra labrada que fue traída del
cerro del puerto de Pedregal, y fue obra del ingeniero italiano
Francisco Belli, padre de la poetisa Ida Belli.
Esta obra, que sorprendentemente
ha soportado fuertes sismos, así como el paso del tiempo,
está hecha de piedra sobre piedra, sin refuerzo alguno
de hierro.
Las piedras fueron modeladas
en forma de semicaña, la torre está desprovista
de columna, posee una enorme fundación, el balcón
está decorado con pequeñas conchas extraídas
del mar, la escalera y el piso son de piedras y tiene ocho grandes
ventanales.
Además del paso del tiempo,
el historiador Osorio dice que esta estructura también
soportó los impactos de las balas, cuando la revolución
de los Mil Días le causaron grandes daños.
En estas últimas décadas,
la Catedral de San José de David ha sido transformada
y de los viejos tiempos sólo conserva su antigua torre.
Los árboles de mango que
rodeaban la Iglesia, fueron derribados en 1970, para dar paso
a un parque y otros árboles que fueron sembrados por Juan
Manuel Lambert y Manuel Candelario Jurado.
En los tiempos en que se fundó
la ciudad de David, en los primeros días del mes de marzo
de 1722, se anunció la inauguración de la ermita,
haciendo preparativos para tal fin.
El Obispo de Panamá, Fray
Juan José de Llanos y Rivas había dispuesto que
la ermita se pusiera bajo la protección de San José,
en una ceremonia que tuvo lugar el 19 de marzo.
La fecha señalada fue
de gran alborozo porque desde el púlpito se confirmó
el bautizo de la nueva población, con el nombre de San
José de David.
Existe mucho empeño, por
un grupo de ciudadanos de construir un paseo histórico
colonial en un terreno cerca de la catedral, para que no se pierda
la historia de esta pujante ciudad, capital de la provincia de
Chiriquí.
HERRERA
El último testigo viviente
que nos permite apreciar como fueron las casas y mansiones de
Herrera es el edificio que alberga el Museo de esta provincia.
Si nos situamos frente a él,
sentados en una de las bancas del Parque La Bandera o Pedro Escalona,
podemos pensar que el tiempo se ha detenido. Y si somos imaginativos
veremos algunos carruajes tirados por caballos y elegantes damas
y caballeros entrar al Teatro Amalia para apreciar alguna obra
de teatro de la época.
El edificio que alberga el Museo
de Herrera es de corte neoclásico y fue construido en
1917, por el teniente coronel colombiano Ricardo Meléndez,
quien actuó en la Guerra de los Mil Días, en las
filas del Partido Liberal.
El inmueble fue mandado a construir
por don José Márquez y fue la segunda residencia
de este tipo que se construyó en Chitré. Cabe señalar,
que para esta casa se utilizó como novedad traída
de Europa por el presidente Belisario Porras, las hojas de zinc
para el techo. El zinc reemplazó los techos de tejas.
El inmueble fue inaugurado con
la bendición del padre Melitón Martín y
Villata, el 17 de septiembre de 1917.
En 1920, don José Márquez
vendió la casa al gobierno nacional, ya que su numerosa
familia no cabía en ella. Entonces se convierte en la
sede de los Correos y Telégrafos.
La dependencia pública
funcionó aquí hasta mayo de 1979, cuando el Municipio
de Chitré cedió la vieja casa INAC para que allí
se instalara el Museo de Herrera.
Gracias a un grupo de chitreanos,
entre ellos, el profesor e historiador Fabio Rodríguez
Ríos, este monumento aún se conserva y no ha corrido
la misma suerte que otras casas y edificios centenarios que fueron
borrados por el filo del buldózer o excavadora.
Debemos mencionar que en Chitré
actualmente sólo existen dos inmuebles centenarios, el
que nos ocupa y la residencia de la familia Correa a un costado
de la Catedral San Juan Bautista.
El profesor Rodríguez
explicó que Chitré no posee edificios coloniales,
ya que nunca fue una ciudad de este tipo, por lo que sus casas
son conocidas como centenarias.
Agregó que los restauradores
del inmueble se llevaron una sorpresa al quitar los mosaicos
y encontrarse con el piso original que tiene diseños realizados
con marquillas de madera hermosamente detallados.
Esas marquillas las hundían
en el cemento fresco quedando así la impresión
en el piso, señaló.
El historiador recalcó
que este hermoso edificio de inicios de siglo y que alberga la
historia de la provincia herrerana podría desaparecer
"por tercera vez", y sólo dependen del Instituto
Nacional de Cultura (INAC) que esto no suceda.
El INAC no nos ayuda en nada,
no nos envía papel de oficina, y menos artículos
de limpieza, expresó el profesor.
Las piezas precolombinas se están
dañando y el Patronato que forman algunos chitreanos y
el Municipio no puede enfrentar los gastos que representa mantener
el edificio, dijo.
Así que si el gobierno
nacional no coopera para que la situación del Museo mejore,
el edificio que nos transporta a inicios de siglo colapsará
y tendremos que conformarnos con ver las fotografías,
que lamentablemente no nos transmitirán lo que se siente
cuando caminas dentro del viejo inmueble lleno de historia nacional.
LOS SANTOS
El Pausílipo, ubicado
en el corregimiento de Las Tablas Abajo, en Los Santos, es el
inmueble de mayor valor histórico en esta provincia.
En la finca que perteneció
al tres veces mandatario del país, Belisario Porras, se
reunieron campesinos de la región, políticos de
renombre, embajadores, diplomáticos y los ministros de
Estado en innumerables ocasiones.
El Pausílipo cuenta con
una sala principal, cuatro recámaras, un armario, una
cocina de quincha y dos baños.
En su interior hay una exposición
permanente de fotografías alusivas a la restauración
del inmueble y cuenta con réplicas de los muebles que
fueron usados en los consejos de gabinete que se celebraron en
otrora.
Las últimas remodelaciones
hechas a El Pausílipo datan de 1996, y en ese periodo
se instalaron líneas telefónicas, una cerca de
alambre de ciclón, se rehabilitaron los baños y
la carretera que conduce hacia el lugar.
PANAMA OESTE
A pesar del paso de los años
y del desarrollo acelerado que en los últimos años
ha experimentado el distrito de La Chorrera, cuya muestra más
evidente, son las nuevas construcciones que se observan a lo
largo de la avenida de Las Américas, todavía se
conservan algunos edificios históricos que muchos ni siquiera
saben que representaron en el pasado.
Este es el caso del viejo edificio
donde hoy se encuentra ubicado, el famoso kiosco "Las Aveajas",
conocido por su muy popular chicheme chorrerano y el "bollo
preñao", que por el año 1935 sirvió
como una de las primeras sedes del Cuartel de Bomberos de La
Chorrera.
Al respecto, el periodista y
conocedor de la historia de La Chorrera, Rogelio Zúñiga
Méndez recuerda que allí también vivieron
sus abuelos, cuando apenas era una casa "de una sola planta",
siendo utilizada así en un principio por los bomberos
que posteriormente la modificaron como se observa actualmente.
Igualmente, aún existe
el edificio que fuera la sede de la primera Alcaldía de
La Chorrera, construida bajo la administración del doctor
"Harmodio Arias Madrid", cuyo local alberga en la actualidad
a varias oficinas del Ministerio de Salud, como la Farmacia Comunitaria,
Saneamiento Ambiental y Control de Alimentos.
Para las nuevas generaciones,
parte de esta historia es desconocida, ya que aunque sus estructuras
se mantienen aún en pie, no existe ninguna reseña
o identificación que señale el valor histórico
de estos inmuebles. |