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Exmilitar rompe
silencio sobre restos de Gallego
Rafael
Pérez Jaramillo y Juan Manuel Díaz C.
El Panamá América

El testigo clave que reveló la ubicación
de los supuestos restos del sacerdote Héctor Gallego en
el cuartel de Los Pumas de Tocumen, es un exmiembro de la Guardia
Nacional que se encontraba cumpliendo un cuadro (arresto en el
lenguaje militar) cerca de donde fue sepultado el cuerpo, reveló
una fuente judicial.
Informó que el testigo
afirmó que observó todo lo acontecido, por lo que
pudo detallar el punto exacto en donde fue sepultado el sacerdote
y denunciar que en la noche en que sucedieron estos hechos habían
dos oficiales de la Guardia Nacional presentes en el lugar.
No obstante, el informante descartó
la posibilidad de que se pueda reabrir el caso, debido a que
considera que en las sumarias instruidas por el Ministerio Público
se estableció con claridad la responsabilidad de Nivaldo
Madriñán, Melbourne Walker y Eugenio Magallón
en la desaparición de Gallego.
A la vez indicó que el
reconocimiento de los restos será difícil debido
a que a la mandíbula encontrada en Tocumen le faltan algunos
dientes, tal vez por la violencia a la que fue sometido el religioso.
Precisó que el médico
forense Vicente Pachard está encargado de realizar el
trabajo de análisis de los restos y que durante el día
de ayer se lograron recuperar nuevas evidencias, entre las que
se encuentran un calzoncillo y una tela de camuflaje muy parecida
a la utilizada por la Guardia. También señaló
que hasta ayer no se había logrado recuperar las dos osamentas
restantes que supuestamente se encontraban sepultadas junto a
las de Gallego, por lo que los trabajos de investigación
continuarán hoy.
Una nota enviada al fiscal auxiliar,
Carlos Augusto Herrera, por la Agencia de Investigaciones Especiales
señala que uno de los cadáveres que supuestamente
reposan en Tocumen puede ser del subteniente Andrés Fistonich,
asesinado a principios de 1970 por ser supuestamente informante
de la CIA estadounidense.
Por otra parte, el arzobispo
José Dimas Cedeño explicó que la información
que se mantiene hasta el momento sobre los posibles restos de
Gallego "es muy parcial" y que le corresponderá
al Ministerio Público emitir el veredicto final en este
caso.
Reveló que el dato que
dio con el lugar exacto donde aparentemente se encontraban los
restos de Gallego se obtuvo a través de una confesión,
y negó que Nivaldo Madriñán haya solicitado
un encuentro privado con él para informarle sobre el sitio
preciso donde fue depositado el cuerpo.
De acuerdo con Dimas Cedeño,
el informante se reunió en privado con él y monseñor
Rosendo Torres, obispo de Chitré, a cambio de que su identidad
no fuera revelada.
Explicó que luego de ello
personalmente le solicitó a las autoridades de la Fiscalía
Auxiliar realizar las investigaciones sobre la veracidad de la
información.
Indicó que la diligencia se inició a las nueve
de la mañana con utensilios manuales, pero posteriormente,
debido a la profundidad en la que se encontraban los restos,
fue necesario utilizar una retroexcavadora para ayudar a remover
la tierra.
Monseñor precisó
que de acuerdo al forense todas las pruebas preliminares indican
que en un 90% que se trata de los restos mortales del padre Gallego.
Por otro lado, negó que la Iglesia Católica esté
buscando que el caso sea reabierto, tomando en cuenta que la
ley impide que los implicados sean juzgados más de una
vez por el mismo supuesto delito. |