l líder conservador, William Hague, aseguró hoy durante la clausura del congreso 'tory' celebrado en los últimos días en la localidad de Bournemouth, que su partido está "preparado para gobernar", a la vez que arremetió contra la política de los laboristas por considerar que esta alejada de lo que verdaderamente necesitan los ciudadanos. Hague aseguró que "nosotros gobernaremos para las familias que trabajan duro, gobernaremos para los ciudadanos de cada comunidad y cada sector social, gobernaremos para la mayoría de la gente que el partido laborista se ha dedicado a ignorar durante los últimos años".
El discurso de Hague fue un llamamiento directo a todas aquellas personas que todavía se encuentran indecisas sobre su opinión de voto, ya que este sector será clave para determinar el vencedor de las próximas elecciones generales que se celebraran esta primavera.
Si bien hace tres semanas, cuando sucedió la crisis del carburante que dejó paralizado a gran parte del país, los 'tories' aventajaban levemente a los laboristas, ahora las encuestas se vuelven a mostrar ligeramente inclinadas a favor del partido del Gobierno.
Durante su discurso, Hague reconoció frente a los afiliados de su partido que para ganar las elecciones generales tiene que esforzarse más y no centrarse solamente en cuestiones como la Union Europea, el rechazo al euro o la reforma del sistema de pensiones.
PRESENTACION DE POLITICAS
Por ello, dedicó en su intervención a presentar sus políticas para escuelas, hospitales y pensiones en las zonas de las ciudades que se encuentran más marginadas, y en las que existe un alto nivel de delincuencia. Para ello prometió que si su partido llega al Gobierno se va a incrementar la presencia policial en estas zonas para tratar de acabar con el crimen.
Hague se dirigió así a la audiencia: "quiero deciros algo que quizás ya sabéis. El partido conservador, si gana las próximas elecciones, dirigirá sus energías para mejorar las escuelas, llevando vida a partes de las ciudades que se encuentran desoladas; mejorará las pensiones para los más desfavorecidos; acabará con el problema de las drogas, que suelen afectar a los más débiles; prevendrá la rupturas de las familias en las comunidades más desmembradas y mejorará la salud y las ayudas a todos aquellos que más dependen del sistema sanitario".
Según Hague, "lo que la gente busca es que el partido conservador esté listo para gobernar para todos los ciudadanos, no sólo para unos pocos sino para la totalidad de la comunidad". Asimismo, se mostró convencido de que el nuevo laborismo "es una moda que ha pasado de moda" y de que su partido "es perfectamente capaz de ganar las próximas elecciones".
Durante este congreso se trató tambien la política de los 'tories' respecto a las drogas. La responsable de Interior de los conservadores, Anne Widdecombe, anunció "tolerancia cero" frente a todos aquellos que las consuman, aunque sean en pequeñas cantidades, y anunció que se pondría en marcha una nueva legislación para multar a todos aquellos que comentan estas ofensas. Asimismo, fue muy polémica la intervención del número dos del partido, Michael Portillo, quien durante su discurso aseguró que "el partido conservador es para todo el mundo, sea cual sea su orientación sexual". Este llamamiento a la tolerancia no ha sentado muy bien a la parte más dura de los conservadores. Algunos de ellos no ven con buenos ojos a Portillo, quien hace unos meses admitió que en su época universitaria mantuvo relaciones homosexuales.