encuesta CID-GALLUP
(enero 2005)


EPASA en línea

Panamá América

Crítica en Línea

Día a Día

Revista SIETE!

Historia de Panamá

Recetas Típicas

La Constitución

Arte Panameño

PORTATILES

Epa-Móvil

Epa-Wap

SERVICIOS

Clasificados EPASA

Buscador de Noticias

Libro de Visitas



 ESPECIAL PARA PANAMA AMERICA  

Visión Global

Después de cuatro meses y medio de la presidencia de Martín Torrijos, se encuentra el pueblo panameño satisfecho con sus labores. Se mantiene la confianza en él que fue demostrada en las urnas electorales del 1 de mayo de 2004. Perciben a Torrijos como un hombre honesto y la mayoría sigue creyendo que cumplirá con las promesas que hizo durante la pasada campaña electoral.

La promesa de campaña que más se recuerda es la de "cero tolerancia a la corrupción," y ese problema de coima es lo que percibe la población como el obstáculo principal al éxito de su gestión en el Palacio de las Garzas.

Sin duda ninguna, esa percepción de una burocracia gubernamental corrompida da la base para que se encuentren divididos los entrevistados cuando se les pregunta sobre la eficiencia del estado en el uso de los recursos que obtiene. Más o menos iguales cantidades (43%) dicen que los recursos que recibe el gobierno se usan con eficiencia como ineficientemente. Esta situación pudiera influir sobre las opiniones que tienen los entrevistados de la reforma fiscal que propone la administración Torrijos.

En enero de 2005 se mira al panameño como fundamentalmente tranquilo-aunque no es mayoría, un grupo de tamaño importante por primera vez en muchos años percibe que el país va por buen rumbo. Hay mejoría en la percepción de las finanzas familiares y ha bajado la proporción que dice que ha sido víctima de un robo o un asalto en los últimos cuatro meses.

Pero entre los datos que se presentan en este informe, hay uno que merece la atención de todos los que se preocupan por el bienestar de la nación. Cuando se pregunta sobre lo que se puede hacer si hay acciones o políticas gubernamentales en que no están de acuerdo, un 37 por ciento dice que la única manera de meter freno a las medidas que opone es pasando a las calles del país, creando disturbios, tirando piedras, etc. La mayoría de los entrevistados manifiesta que esas acciones callejeras realmente son una "barbaridad." Pero tan alto porcentaje dispuesto a tomar o por lo menos apoyar medidas radicales si fueran "necesarias" es algo preocupante.

Y no es tanto por los disturbios y los daños que causan, si no porque ese porcentaje de la población-unos 665 mil adultos-sienten que no pueden resolver sus problemas con el gobierno a través de las instituciones establecidas para concederles una voz en el proceso.

Ahora que vendrán propuestas para cambiar el Seguro Social, y una de las mismas es la de elevar la edad de la jubilación para hacer la institución más viable financieramente, ¿tomará la calle una muchedumbre opuesta a la medida? Y ¿qué tal otras medidas necesarias pero impopulares.

El pueblo apoya el ensanchamiento del Canal de Panamá-la mayoría dice que votará a favor del proyecto si hay un referendo. Se opone en su mayoría absoluta a cualquier intento de abrir el Tapón de Darien con una carretera a Colombia.

En cuanto a los partidos políticos-como es típico en Panamá después de una elección-solo el que ganó en las urnas tiene mucho público. Más de tres de cada cinco de los entrevistados manifiesta no tener partido político al comenzar 2005. Eso, sin duda, se irá cambiando según avanza el período constitucional en el gobierno de Martín Torrijos.

Mientras tanto, se dan todos los indicadores de la existencia de una prolongada luna de miel entre Torrijos y su pueblo. ¡Que lo disfruten ambos!

 

linea

 

linea
linea
Ciudad de Panamá
Copyright © 1995-2005 Editora Panamá América, S.A.-EPASA
Todos los Derechos Reservados