
Con la llegada de la Edad Media los apellidos
se empezaron a utilizar para distinguir entre aquellas personas
que compartían el mismo nombre de pila. Con el aumento
de la documentación durante la Edad Media dichos apellidos
se hicieron indispensables, de manera que una persona cuyo apellido
indicaba su lugar de origen, el nombre de su padre, una característica
física o personal a su tipo de trabajo, comenzó
a pasar dicho apellido a sus hijos y éstos a sus descendientes
hasta que este sistema de apellidos hereditario terminó
por adoptarse formalmente.
El apellido español Vergara es de origen locativo, derivado
del nombre del lugar donde vivía o era propietario de
tierras el fundador del linaje. En este caso, este apellido deriva
de Vergara, pueblo de la provincia de Guipúzcua, en el
país vasco. También, en el valle de Baztán,
en la región de Navarra, existió el palacio de
la familia Vergara. Podemos afirmar que el primer portador del
apellido Vergara era originario de dicho pueblo. No cabe decir,
que el apellido Vergara vaya asociado con las provincias del
norte de España. Una de las primeras referencias a este
apellido es la de un tal Miguel de Vergara, que vivió
el Legazpi, en 1384, mientras que Juan Pérez de Vergara,
fue escribano de Oñale, en 1447. En el continente americano,
aparece Lucas de Vergara y Pardo, nacido en Pisco (España),
en 1658, y a una edad muy temprana acompañó a sus
padres a Lima (Perú), donde se establecieron. Un personaje
ilustre fue el aventurero Gaspar de Vergara, quien acompañó
al capitán Alonso de Mercadillo en su viaje de Cupachos,
en la cordillera peruana de los Andes, y más tarde se
unió a Pedro de Valdivia en la conquista de Chile.
Blasón
de Armas:
De oro, un olmo de sinople
y fructado de oro, con un lobo de sable atado al árbol
con una cadena de oro. Bordura de gules con ocho sotueres de
oro.
Timbre:
Tres plumas de avestruz.
Origen:
España.
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