Hasta la llegada de la Edad Media los apellidos no empezaron a utilizarse para distinguir a aquellos individuos que compartían el mismo nombre de pila. Con el aumento de la documentación la utilización de los apellidos se hizo imprescindible, de manera que una persona cuyo apellido indicaba el nombre de su padre, su lugar de origen, su tipo de trabajo o una característica física o personal comenzó a pasar dicho apellido a sus hijos y éstos a sus descendientes hasta que este sistema de apellidos hereditario terminó por adaptarse formalmente. El apellido español Céspedes es de origen local, ya que ha sido derivado del nombre del lugar de donde procedía o donde poseía bienes o tierras la primera persona que lo llevó. Así, este apellido corresponde a la forma plural de los terrenos cubiertos de césped. La palabra "césped" viene del latín "caespes, caespitis" y apareció por primera vez en el año 1076.
Este toponímico castellano se originó probablemente en un lugar famoso por sus jardines moros, los cuales solían realizar los más complicados diseños en el césped. Por lo tanto la primera persona en llevar este apellido lo debe haber tomado inspirándose en los jardines de este tipo que existían cerca de su vivienda. Una variante de este toponímico es el apellido Cespedosa. Céspedes es un apellido poco conocido, por lo cual el Indice de apellidos pertenecientes a la Orden de Carlos III sólo menciona dos personas llamadas Céspedes. Se trata de doña María de Céspedes y Bargas y de doña Bernarda de la Paz Céspedes y Pravia.

 

Blasón de Armas:
De oro, con seis estrellas de ocho puntas de sinople, dos, dos y dos, todo dentro de una bordura de gules cargada de ocho souteres del primero.
Timbre:
Tres plumas de avestruz.
Origen:
España.



 

 

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